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domingo, 10 de noviembre de 2019

LA SOLEDAD DE LOS NÚMEROS PRIMOS, Paolo Giordano

Novela
Salamandra
288 páginas
2009
Extraño, triste y fascinante libro sobre la vida de dos personas fuera de lo común. La novela te atrapa desde el principio dejándote con un palmo de narices final, sin ninguna concesión a los deseos del lector, sin despejar las múltiples dudas que va creando en una trama vital de personajes desvalidos y solos. Esa soledad, nominada desde el principio en el título y en el nombre de la sirvienta de la familia Della Rocca, recorre de principio a fin esta novela tan diferente.
El libro abre la puerta a muchos temas de actualidad, a muchas consideraciones éticas al valor de las decisiones tomadas o no tomadas y sus consecuencias, a lo que pueden marcar unas vidas algunos sucesos terribles acaecidos en la infancia.
Se trata de una novela muy recomendable, fácil de leer, interesante y vaciada de lugares comunes en la vida de las personas. Eso la hace diferente e interesante, más allá de las pequeñas tangencias con el mundo de las matemáticas de alto nivel. 
Muchas gracias a quien me regaló este libro antes del verano.

jueves, 17 de julio de 2008

Decisiones y encrucijadas

Es difícil a veces otear el horizonte de vida personal y decidir cuál va a ser la decisión correcta. Siempre existe el recurso de tomar la decisión de no hacer nada, dejar que todo fluya tal cual, e improvisar las actuaciones según se producen los acontecimientos. Existe el dicho clásico "que me arrepienta de lo que he hecho, no de lo que no he hecho". Yo defiendo siempre que es bueno que esté la posibilidad de decidir; eso nos mantiene vivos, nos hace pensar. No hace tanto tiempo que soy consciente de que yo suelo decidir por probabilidades, y a veces de una forma difusa, mezclando esto con intuiciones, o con otras experiencias similares, vividas o leídas o vistas en el cine. Lo que está claro es que no tienes a un alter ego de control para saber si lo que has decidido es o no lo correcto, o lo mejor, o lo menos malo. Es a todas luces imposible de comprobar ni de comparar, aunque desgraciadamente tendemos a hacerlo, siempre de forma desfavorable, siempre obviando datos, sin entrar nunca en los detalles o en los indicadores principales. Por tanto se impone pensar de forma positiva que lo que has hecho ha sido lo mejor, y aceptarlo como lo único posible una vez que has tomado la decisión y esta es irrevocable. Se puede novelar o ironizar sobre otras decisiones, pero es ciencia ficción.