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martes, 23 de febrero de 2021

LLUVIA FINA, Luis Landero

 Novela

Tusquets Editores

2019

272 páginas

La atmósfera de esta novela te va envolviendo y empapando, poco a poco, de forma apenas perceptible pero implacable. Cada cual cuenta su historia familiar a un personaje central, intenta transmitir su realidad y su verdad y los motivos reales o inventados para poder seguir viviendo. Quizá la vida trate de eso, de hacerle trampas para poder equilibrarnos, de narrar a conveniencia y mantener una memoria mítica en la que lo que menos importa es la verdad de lo narrado.
El discurso es más importante que lo sucedido, al igual que lo es la forma de contar la noticia o la forma de endosar opiniones a quien todo lo escucha y asume.
Me ha parecido un libro muy bien construido, no exento de una dureza terrible que deja dudas en el lector sobre la integridad de cada personaje, sobre la impronta que deja la infancia en cada uno de ellos y como se afanan en sobrevivir. 
El libro tiene varios niveles de lectura y además el lector puede elegir cuál es el personaje más afín, con quien se identifica más.
Me parece un libro con una técnica novelística muy depurada, con un lenguaje muy cuidado y con una historia que crea un universo familiar y hace reflexionar sobre qué es la realidad y qué no. Muy recomendable.


jueves, 2 de octubre de 2008

Una biografía literaria

A propósito de un libro de Juan Benet así titulado, Una biografía literaria, he reflexionado acerca de la gran influencia que tienen o han tenido en cada uno de nosotros las lecturas que hemos realizado. Es una pregunta interesante que podemos hacernos: ¿qué libro o libros o autor o autores consideramos que han influido más en nuestra vida, o en nuestro pensamiento, o en nuestra percepción de la realidad?. ¿Es posible que podamos definirnos a través de los libros que hemos leído, o que nos han gustado?. Esto topa con un problema de fondo: hay quien no lee o ha leído nada y está a expensas de lo que las personas de su entorno han leído. Otros consideran que el cine es más rápido y tiene un lenguaje menos complicado que la literatura. En fin, hay quien desprecia el cine y la literatura y cree que no necesita nada de eso para tener una idea clara de todo lo que se cuece a su alrededor. A fin de cuentas durante la mayor parte de la historia de la humanidad muy pocas personas han tenido libros a su alcance.
¿Acaso pueden definir más a una persona sus lecturas que sus viajes?, por poner otro ejemplo. Personalmente, creo que depende mucho de las personas, pero en algunos casos sí que creo que a través de sus lecturas, de sus gustos, de lo que les gustaría leer puede alcanzarse un grado de definición de su visión de la realidad bastante satisfactorio.

martes, 22 de enero de 2008

Distintas percepciones de la realidad

En efecto, no sólo depende de las personas, sino de los estados de ánimo y de múltiples influencias que recibimos a lo largo del día, seamos o no conscientes de ellas. Creo que ha habido una campaña fuerte en España de muchos medios de comunicación siguiendo la línea marcada por las fundaciones de estudios estratégicos de un grupo político para convencer a la opinión pública de que la economía iba mal (se trataba de que la percepción es que iba mal como consecuencia de la política del partido gobernante). Yo he sido consciente de esa campaña, y de que había algún medio de comunicación que no la hacía, y mi percepción de la realidad es diferente de la de muchos ciudadanos. Esa percepción influye realmente en la economía (cuando hay sensación de que los asuntos económicos van bien, se invierte y se gasta sin tantas precauciones como cuando la sensación es que va mal), con lo cual, lo que están haciendo esos medios de comunicación y ese partido político es destruir para ganar (perjudicar la economía de su propio país para intentar luego aparecer como salvadores y reconstruirla). ¿Increíble no?. Pues esta idea tan simple la han enmascarado tan bien, que no hay mucha gente que lo vea. Por otra parte, parece que la audiencia o los lectores de esos medios de comunicación están convencidos de la victoria electoral, algo que yo tampoco tengo claro (es muy difícil desalojar del poder a un partido gobernante tras una sola legislatura sin una renovación clara de la oposición o un desastre mayúsculo: un escándalo o algo vergonzante, cosa que no se ha producido en estos cuatro años, por más que la oposición lo ha intentado abusando de temas como el terrorismo y ahora la economía). En fin, me resigno a que España es un país secularmente inculto y cruel, aunque aún tengo alguna esperanza.