Mostrando entradas con la etiqueta ciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ciencia. Mostrar todas las entradas

domingo, 29 de agosto de 2021

LA VIDA CONTADA POR UN SAPIENS A UN NEANDERTAL, Juan José Millás y Juan Luis Arsuaga

Narración-Entrevista

Alfaguara

224 páginas

2021

Libro muy entretenido a medio camino entre la entrevista y la narración. El libro surge como una colaboración entre Millás, que es el que da forma y escribe el libro, y Arsuaga, paleontólogo que va propiciando encuentros didácticos con el escritor en los que le cuenta claves sobre la evolución y la vida.
Es un formato de divulgación, entretenido y con varios niveles de lectura, de forma que se pueden seguir varios de hilos propuestos. La idea es despertar el interés por la evolución y fijar ideas sencillas ampliamente aceptadas por la comunidad científica. Mientras tanto, Millás narra cada encuentro con Arsuaga como una aventura personal en la que cuenta sus miedos y sus emociones, también su ignorancia sobre la mayoría de los temas que toca el biólogo-paleontólogo. 
Este libro debería de leerlo todo el mundo para ampliar sus horizontes culturales y descartar las ideas preconcebidas sobre la evolución y otros conceptos como especie, longevidad, avances o esperanza de vida. Incluso la Estadística tiene en Arsuaga a un defensor a ultranza.
Una buena lectura para abrir mentes y puertas hacia otras lecturas más especializadas y en todo caso una historia de encuentros entre dos mentes brillantes más que entretenida para quien no busque otra cosa.



martes, 9 de agosto de 2016

LA RIDÍCULA IDEA DE NO VOLVER A VERTE, Rosa Montero

Novela
Seix Barral
2013
240 páginas


Una hermosa novela de Rosa Montero en la que habla de la muerte del ser amado a través de la historia de Marie Curie y de su marido Pierre, y de ella misma y su pareja Pablo. 
La narradora se dirige directamente al lector mientras imagina la vida de los Curie a partir del diario que Marie escribió durante el año siguiente a la muerte de su esposo tras ser atropellado éste por un coche de caballos.
Al tiempo que analiza la dura vida de la científica por su condición femenina, nos habla del amor, de la fuerza del sexo, de las decisiones que se toman en la vida y sobre todo de la muerte, de lo que supone para la pareja, del duelo, de la superación de éste mediante la literatura (en su caso) y el trabajo.
La novelista habla del dolor, de los recuerdos, de la forma de morir despersonalizada, de la aceptación de la muerte por parte de los vivos, y al mismo tiempo habla de la vida, de la vitalidad, de la felicidad de muchos instantes vitales, mientras imagina como sería el trabajo y la cotidianidad de esta gran científica hace unos 100 años. También nos cuenta su proceso de escritura, la investigación, la inspiración, las sensaciones y las preguntas que se hace al abordar la creación de una novela. Y la libertad de poder escribir y decir lo que quiera, sin restricciones, o no poder hacerlo por diferentes motivos. 
Tanto el tono, como la investigación de la vida de los Curie y el análisis que hace de Marie en particular, me han gustado mucho. Una novela muy recomendable y entretenida, con un fondo muy interesante. 

miércoles, 10 de junio de 2009

Ciencia en la sociedad

Quizás no está en el espíritu del ciudadano español nada relacionado con la investigación científica, o con la producción de artículos científicos al nivel que sea. Quizás tiene que ver con la educación, con el modelo consagrado en el último siglo de un profesor que dice cosas que los alumnos pueden o no escuchar, asimilar, comprender. Nada de experimentación, nada de aprendizaje propio, nada de ciencia. La transmisión vertical del saber conlleva elitismo, conlleva falta de motivación, conlleva el que la cultura científica en la sociedad esté infravalorada y apenas exista. Me maravillo en otros países como Francia sin ir más lejos, en el cualquier ciudadano posee conocimientos científicos que aquí en España se consideran casi de élite. Hace tiempo leí en algún periódico un artículo en el que se hablaba de esta incultura científica en la calle y proponían una sencilla prueba: preguntar a cualquier ciudadano que nos explicase porqué se producían las estaciones. Incluso en el caso en el que se ofrecieran varias respuestas a la pregunta para poder elegir, la mayoría elegía la que decía que en verano estaba más cerca el sol de la Tierra, y en invierno más lejos. La única ciencia que llega hoy a los ciudadanos es a través de medios de comunicación poco especializados, en ocasiones mal transmitida o de forma errónea o incompleta. Me he dado cuenta este año en el que no he trabajado por una excedencia que la mente si la dejas al libre albedrío, sólo pendiente de los medios de comunicación, tiende a atrofiarse. Se echan en falta revistas especializadas de divulgación en vez de tanta revista del corazón. Ahí reside uno de los errores fundamentales de nuestra sociedad.

viernes, 17 de octubre de 2008

Revistas (I)

Somos en parte prisioneros de las opiniones que leemos en fuentes diversas; algunas nos influyen más que otras (no desdeño en absoluto lo que vemos en televisión u oímos en la radio, pero hoy quiero referirme sobre todo a lo que leemos). Considero que algunas revistas son más fiables, al menos aplicando algún tipo de lógica, que la prensa diaria. Ya hemos visto sobradamente ejemplos de cómo la prensa es inexacta, por no decir abiertamente que miente en beneficio de sus ideas. A veces en nuestro fuero interno justificamos esas versiones por la premura, por el riesgo que suponen ciertas informaciones, aunque personalmente no olvido cuando un medio es "cazado" en una mentira, igual que no olvido (cuándo es demostrado) que un escritor ha plagiado a otro. Quizás parece que las revistas de tirada semanal, mensual o trimestral, (me refiero a revistas científicas o de divulgación, e incluso a los suplementos dominicales de los periódicos) contienen informaciones más reposadas, más revisadas, más contrastadas, sin la premura en las colaboraciones que poseen las aportadas a los diarios. Además algunas suelen contener informaciones de gran calidad que son imposibles de obtener por otros medios. Personalmente me influyen mucho en mi percepción del mundo. Recibo tres o cuatro revistas que son para mí una fuente de información primordial en sus aspectos científicos. Luego es verdad que no puedo dedicarles tanto tiempo como me gustaría, pero aún así, cuando un tema me interesa verdaderamente, hago todo lo posible por ir un poco más allá, buscando libros sobre el tema e información adicional en Internet. Creo que esto de las revistas es un salto de calidad con respecto a las informaciones fáciles, muy manidas, llenas de lugares comunes, simplificadas hasta la náusea que vemos o escuchamos cada día. Quizás de nuevo estas informaciones no son para cualquiera. Por poner un ejemplo no científico en el sentido en el que todos pensamos: no hace mucho me encontré un artículo estupendo en Revista de Política Exterior sobre el Irán de los ayatolás, su estructura de gobierno y de poder, compleja y diferente de las democracias occidentales, no exenta de algún componente democrático, pero no tal y como lo entendemos nosotros, lleno de matices y de todas una gama de grises impresionante, absolutamente diferente de ese blanco o negro que nos llega desde todas partes como un bombardeo incesante. La realidad es mucho más compleja que cualquiera de las apariencias de realidad que percibimos habitualmente.