Mostrando entradas con la etiqueta relatos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relatos. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de noviembre de 2021

TIEMPO CURVO EN KREMS, Claudio Magris

 Relatos cortos

Anagrama

107 páginas 

2021

Se trata de cinco relatos alrededor de Trieste, la ciudad del autor Claudio Magris del que había leído solamente El Danubio que ya me pareció un libro lleno de referencias cultas y de ideas diferentes. Todos los relatos comparten la vejez del narrador, y pese a la sencillez argumental, están escritos de forma que se puede definir la ciudad al tiempo que se analiza la Historia y saca conclusiones nada sencillas sobre ella.
Los personajes que aparecen en estos relatos están perfectamente definidos con pocas pinceladas y en todos hay una carga de los tiempos que han tenido que vivir y de las responsabilidades que les fueron encomendadas o que adquirieron.
El libro hace pensar en la vejez, en la vida, en las oportunidades, en las necesidades vitales, pero no está exento de imaginación y sobre todo de las sensaciones que experimenta el autor-narrador al llegar a esa edad provecta. Todos los protagonistas, de una u otra forma, hacen balance de sus vidas, de sus obras, de la manera que han tenido de habitar el planeta. También en los relatos se respira un cierto optimismo, belleza y múltiples recepciones vitales, así es que me ha gustado mucho leer estas pocas páginas.



lunes, 1 de mayo de 2017

O QUE FIZ EU A 25 DE ABRIL DE 74, Concha López Jambrina

Relatos
Editorial Didot
115 páginas
2017
Estupenda idea la de contar lo sucedido el 25 de abril de 1974 en Portugal, la llamada Revolución de los claveles o de los capitanes, mediante la narración de lo que hicieron una serie de personas ese día, de sus recuerdos 42 años después. 
En estos relatos no solo se cuenta lo que pasó ese día, si no de alguna manera se alcanza a vislumbrar la sociedad de la época, las motivaciones de cada cual, las formas diferentes de vivir bajo la dictadura de Salazar/Caetano, que duraba ya 48 años. 
En estas narraciones aparecen personas muy comprometidas en la lucha contra el régimen dictatorial, otras cuya motivación era el fin de las guerras coloniales en Angola, Guinea y Mozambique, otras que no se enteraban de nada de lo que estaba sucediendo, que se mantenían ajenas al poder político y no querían saber lo que había a su alrededor. 
Como regla general, todo el mundo que escribe, más de cuatro décadas después, se siente orgulloso de aquella revolución incruenta, y cree que fue un motivo de especial alegría, aunque se vislumbra que muchos no están contentos con la situación actual portuguesa.
El libro me ha enganchado desde el primer momento: es sencillo de leer y pueden entenderse muchas cosas entre líneas. Por supuesto que el relato más impactante es el de la detención y tortura de la presa política Aurora Rodrigues: una historia muy dura pero deseable de leer para que no se nos olvide la brutalidad de los regímenes fascistas y de la gente que desde el interior del poder dio rienda suelta a sus instintos más criminales. La dictadura no es un asunto banal que ya sucedió, fue algo terrible ante lo que algunos estuvieron sordos y mudos, sobreviviendo tal vez, y otros se implicaron intensamente con gran riesgo de su vida para lograr que al final desapareciera. 
Aunque han pasado muchos años, todo el mundo debería leer estos relatos para comprender mejor el pasado y tratar de que no se repitan algunas barbaridades nunca más. 

domingo, 8 de mayo de 2016

PECADO, Laura Restrepo

Novela
Alfaguara
2016
347 páginas

Grandiosa y sorprendente novela de la escritora colombiana Laura Restrepo, una obra monumental tejida sobre un cuadro y siete historias, en torno al pecado, a personajes transgresores que encarnan una maldad no exenta de arrepentimiento, con una ética difusa, en la que el peso de la culpa y las acciones de los protagonistas recaen en el lector; él es en última instancia quien debe contarse a sí mismo el grado de culpabilidad y los atenuantes, la simpatía o antipatía que les asigna, el rechazo o la atracción que ejercen sobre él. 
Se trata como digo de siete historias más una introducción y un epílogo breves. Todo comienza y termina con el cuadro El Jardín de las Delicias de Hierónymus Bosch (El Bosco). En medio, siete historias en las que se mezclan deseo, vanidad, incesto, asesinato, adulterio, la pulcritud de un verdugo, la necesidad justiciera de un descuartizamiento y la soberbia como el capital de todos los pecados.
Lo que más me ha llamado la atención del libro es su estructura innovadora, cinematográfica le escuché a la autora en una entrevista. Lo que son relatos en apariencia estancos están enlazados por hilos invisibles, hilos que tienen que ver con la palabra y con la literatura, con detalles que pueden pasar inadvertidos al lector, pero que convierten la lectura de esta novela también en un juego de búsqueda de coincidencias. Una imagen que se repite en dos o en tres de los relatos las baldosas blancas entreveradas de otras azules en forma de ele mayúscula, el olor a rosas invisibles, citas de algunos poetas. Y sobre todo una voz que interpela al narrador, que establece un diálogo entre éste y esa voz, que pregunta y obtiene respuestas. En todo caso algo muy original, pues los diálogos no están tanto en los relatos como en la narración de estos.
La sensación final que he tenido como lector es la de una obra mucho más trabada y enlazada de lo que aparenta.
Frente a ese hilo conductor que ensambla toda la estructura, están los cambios de registro en cada una de las historia, cambios tremendos en el léxico pertinentes y acordes con lo que se está contando.
Además en cada una de las narraciones la autora dibuja un mundo bien diseñado, perfectamente recreado, desde un suburbio violento o una favela, hasta las urbanizaciones impermeables de los ricos en países con una tremenda desigualdad social, o un paraíso antiguo ya arrasado por el turismo o un desierto árabe.
Me gustaría destacar los niveles de lectura posibles del libro, la posibilidad de una lectura densa, salpicada de referencias culturales, de citas poéticas o filosóficas, pero también perfectamente comprensible sin el acceso a estas referencias.
Para terminar el libro me ha dejado un peso ético que tendré que digerir lentamente, una reflexión personal sobre las actitudes consideradas pecaminosas o poco éticas en nuestra sociedad y que quizás no lo son tanto. En defintiva un poso magnífico.

Podcast del comentario del libro para el programa La Estación Azul. Minuto 29:24 


 



domingo, 21 de septiembre de 2014

SECRETOS A VOCES, Alice Munro



Relatos
RBA Libros
2010
320 páginas

Magnífico conjunto de ocho relatos de esta escritora canadiense, ambientados en Castairs, un pueblo grande de Canadá, en diversos momentos del siglo XX. Cada relato de unas cuarenta páginas es un mundo en el que uno puede rellenar a través de ciertas pistas, las lagunas que faltan, el inicio o el fin, o las causas de lo narrado. Cada historia es una novela en sí misma; así, tengo la sensación de haber leído ocho novelas, algunas de las cuales comparten personajes que suelen cruzarse. La forma de escribir es magnífica, plagada de intención, con palabras o giros que presagian una atmósfera sucia en la que puede pasar cualquier cosa. Todos los relatos me han gustado mucho, pero en particular uno titulado La Virgen albanesa, en el que la protagonista, una joven canadiense, es raptada en una ciudad del Adriático, por puro azar, y llevada más allá de las montañas, dónde debe convivir a principios del siglo XX en una sociedad muy primitiva y machista; un sacerdote cristiano consigue finalmente que escape de allí con él. Pero nada es narrado con sencillez: existe una narradora que conoce por casualidad a quién le cuenta la historia, y a su vez esta narradora cuenta su pasado y su propio relato amoroso. A base de estas historias en las que siempre se oculta algo al lector, uno va haciéndose una idea de los colonos que repoblaron una tierra inhóspita, de exuberante vegetación, de nieve y hielo en invierno, gente ruda que nada tenía y que de alguna manera consigue abrirse paso en ese nuevo país. En todos los relatos, los árboles o la ausencia de ellos, cobran una cierta importancia a la hora de describir el paisaje. 
Alice Munro, proporciona casi siempre en este libro un punto de vista muy femenino, una visión del mundo desde la mente de mujeres inquietas, llenas de deseo, o de temor, o sin miedo a nada. De hecho la muerte es contada con mucha naturalidad, sin hacer una tragedia de cada desaparición. Nada es como aparenta serlo y ese punto de locura interna que todos llevamos dentro cobra fuerza relato a relato. 
Me ha parecido un libro sorprendente, aunque tengo la sensación de haber leído ocho libros en uno, libros además levemente interrelacionados, bien a través de lugares, casas, edificios públicos, etc., bien a través de personajes laterales que a veces se cruzan en algunos relatos. En resumen, una literatura diferente, de alto nivel, muy personal, algo complicada pero capaz de dar muchas satisfacciones al lector que siga adelante con su lectura.




sábado, 19 de octubre de 2013

Retazos de conversaciones

Llevo unos días pensando en la cantidad inusual de trozos de conversaciones que escucho (escucho y desecho inmediatamente), trozos que normalmente no tienen sentido, pero de los que podría inferirse con imaginación el resto de la conversación, o crear un relato a partir de ellos, una ficción cuya espoleta hubiera sido esa conversación. Por ejemplo he escuchado una frase ya comenzada al subir una escalera: "...me gusta más que la leche..."; de ahí puede uno imaginar qué es lo que le gustaba, y sobre que pivotaba toda la argumentación de lo que estaba tratando de expresar.
En otro momento, a través de la ventanilla del coche mientras circulaba, escuché: "Pero es que estaba encoñada con él..."; esa frase es casi un microrrelato en sí misma.
Normalmente cuando la gente se descuida más es hablando por teléfono en lugares públicos; entonces uno puede escuchar trozos más largos de conversación, incluso puede apreciar el tono del emisor y de ahí inferir la relación que guarda con el receptor incógnito.
Otra situación en la que suelo escuchar fragmentos de conversaciones que apenas me interesan es en el parque infantil, grupos de papás y mamás que intercambian entre ellos opiniones, o comentarios sobre otros niños o sobre terceros papás o mamás. El parque es el teatro del mundo. Allí uno puede escuchar también cualquier cosa.