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domingo, 2 de mayo de 2021

VIAJE AL FIN DE LA NOCHE, Louis Ferdinand Céline

 Novela

Círculo de Lectores

2002

568 páginas

Novelón. Escritura sin cortapisas, desde el lenguaje (ora jerga, ora culto), hasta las verdades ocultas de la miseria y de la vida. La vida de Ferdinand Bardamu, fascinante en un tiempo fascinante. Desde el horror de soldado de a pie en la Primera Guerra Mundial en la que no ahorra ningún detalle cruento, pasando por su estancia colonial en África de donde sale muy enfermo vendido al patrón de una galera en la que termina remando para llegar a Nueva York, hasta sus aventuras como médico muerto de hambre en un suburbio de París. Lo más interesante de la novela no son sin embargo las aventuras de Bardamu y de su amigo Robinson que parece precederle en todas partes, si no las consideraciones y el descenso verdadero al fin de la noche, a las miasmas interiores de cada uno. 
No hay tema humano que no trate Céline en esta novela en la que voltea todo sentimiento y pensamiento, en la que está definida la tipología de la mayoría de nosotros muchos lustros después. También desnuda las motivaciones humanas más ocultas, sin pelos en la lengua.
El estilo de narración es fantástico, lleno de elipsis y de saltos que en algún momento van completándose. Un estilo que hace trabajar al lector, que no le da tregua.
En definitiva, como dije al principio, un novelón, uno de los libros indispensables de la historia de la literatura, y una maravilla para la inteligencia. 

viernes, 21 de diciembre de 2007

Conocer a alguien

Conocer a alguien depende del lugar y de la circunstancia (me ha salido sin querer el título de un conocido libro de poemas de Bertotl Brecht: el título completo es "Poemas del lugar y de la circunstancia", y aún no he terminado su lectura, si es que un libro de poemas se termina alguna vez). No es lo mismo por ejemplo conocer a tu futura pareja en tu trabajo (algo que se supone serio e importante), que conocerla en la barra de una discoteca en una noche loca o en una triste noche en la que nada estaba saliendo como tú pensabas y te aferras a un clavo ardiendo. No es lo mismo conocer a un futuro amigo haciendo deporte (en las situaciones de extrema tensión y de altas pulsaciones es casi imposible ocultar la personalidad intrínseca de cada cual), que conocerlo mientras estudias o a través de otros amigos.
Sin embargo, cuando conoces a alguien de otra manera, a través de una casualidad, del azar o fruto de la voluntad de una de las partes, las más de las veces resulta un argumento de novela o de película. Aunque se guarde en secreto, esa forma de conocimiento influirá en el futuro de la relación con mucha seguridad.