Hace ya unos días que terminé de leer esta nueva novela de José Manuel de la Huerga, compañero en el instituto y a veces también compañero de paseos por el pinar de Tudela. Al empezar a leer la novela me di cuenta de que me había enganchado la historia desde las primeras páginas, algo bastante inusual; pensé enseguida que sería difícil que se mantuviera el tono alto de interés que había suscitado en mí y que posiblemente iría decayendo, pero no fue así, con lo cuál terminé de leerla en pocos días a pesar de las dificultades para encontrar tiempo de sosiego con los niños tan pequeños en casa. La historia es muy buena, parece verídica, muy bien ambientada, y si acaso por ponerle algún pero, el desarrollo del personaje principal es discutible: en algunas escenas parece un tipo maduro y formado y en otras se comporta y piensa como un niño de 25 años demasiado protegido, demasiado inocente. La historia puede resumirse como las anotaciones que hace Abel el protagonista recién licenciado en Medicina acerca de su familia materna, sobre todo de su abuelo, doctor en una comarca cántabra en el entorno de San Vicente de la Barquera y posteriormente director de un importante hospital de Santander, mientras solventa un amor platónico de juventud y busca en cierto modo su identidad y el sentido de su vida al aposentarse durante unos meses en la casona que fue del abuelo, lejos por primera vez en su vida de la excesiva protección de su madre. Todo parece gravitar en torno a una biografía ejemplar del difunto abuelo, hasta que algunas grietas sorprendentes terminan por descubrir a una persona muy de su tiempo: dictadura, vencedores de la guerra, influencias, y un amor ocultado durante muchos años. Reconozco que durante las primeras páginas buscaba concienzudamente la huella, las expresiones, el trabajo de José Manuel, aunque pronto me olvidé de ello para centrarme en una historia que me ha parecido apasionante, escrita con la sencillez de la investigación profunda de habla, costumbres y geografía de la comarca en la que se desarrolla la trama novelada. Una muy buena novela en resumen a mi modesto parecer.
miércoles, 12 de octubre de 2011
lunes, 29 de agosto de 2011
Anatomía de un instante
Hace más o menos una semana terminé de leer este libro de Javier Cercas, en el que disecciona el intento de Golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 en España recién estrenada la democracia. Cercas hace un análisis sistemático de las circunstancias y los personajes que intervinieron en la asonada militar, con una cierta objetividad, aunque no elude pronunciarse o dar su opinión cuando lo considera necesario. Lo que más me ha gustado es su investigación sobre la trayectoria pública y en algunos casos privada de los personajes, el seguimiento que hace de sus actos antes y después de ese 23 de febrero con un lenguaje cuidado y una narración amena y fluida que llegó a engancharme en algunos capítulos.
El libro contiene muchas reflexiones interesantes, apuntes históricos, mucha lógica y decisión a la hora de apuntar a los responsables del Golpe, sin escatimar posibilidades de ninguna clase.
Una buena lectura en resumen, fruto de una investigación rigurosa y de una manera de escribir y de pensar que me agrada mucho.
jueves, 4 de agosto de 2011
Verano. Coetzee.
He terminado esta tarde de leer esta novela de J.M. Coetzee titulada Verano, al parecer continuación de otras dos novelas presuntamente autobiográficas: Infancia y Juventud que aún no he leído.
Ya había leído otros libros de este autor al que sigo desde hace tiempo, y no me ha sorprendido demasiado el experimento narrativo que emprendió para escribir esta especie de autobiografía, en la que Coetzee inventa un joven biógrafo inglés que intenta escribir una biografía del difunto escritor Coetzee. Este biógrafo nos dice que el escritor sudafricano falleció recientemente en Australia, y mediante una serie de entrevistas a personas que le conocieron y que fueron importantes de una u otra manera en su vida, intenta trazar un perfil vital del escritor. El juego narrativo que parece fácil es extremadamente difícil por cuanto tiene que dotar de voz propia a cada una de las personas entrevistadas, al tiempo que va definiendo de soslayo y a pinceladas la personalidad del escritor famoso (esto es él mismo) durante más o menos la década de los 70 y la propia situación de la Sudáfrica del apartheid con su vida cotidiana y su peculiaridades.
No es un libro placentero, aunque su lectura engancha bastante; el propio autor no sale demasiado bien parado de este ejercicio autobiográfico, como tampoco su país en esa época, pero está tan bien escrito que uno puede llegar a pensar que ha visitado ese lugar.
Me han gustado en particular las reflexiones sobre la creatividad, las condiciones personales para que ésta se dé, la referencia a la no revelación de las fuentes de inspiración, y lo que parece ser un análisis de las causas del carácter huraño y solitario del propio escritor.
Aunque es una novela abierta en el sentido de que parece ser que esta serie de novelas autobiográficas continuará, me parece un ejercicio de narración redondo, y diferente, muy diferente. Intuitivamente la he emparentado con una novela fantástica de José Saramago: El año de la muerte de Ricardo Reis, novelación de la prolongación vital durante un año de este personaje de Pessoa a su hipotética vuelta a Lisboa y pretexto para describir una Lisboa atlántica preciosa, llena de humedad y misterio, y referencias literarias.
Yo diría que esta novela de Coetzee es muy literaria, al tiempo que indaga en la psicología de sus personajes a través de las entrevistas y unos supuestos apuntes del propio escritor sobre esos años, mezclándose algunos temas tocados en sus propias novelas publicadas, con lo que parecen sentimientos del escritor extraídos de alguna capa bastante profunda de su mente. He recordado una vieja pregunta ya escuchada en algún sitio: ¿Somos la percepción que tenemos de nosotros mismos, o el reflejo que provocamos en la personas que nos rodean y que son importantes para nosotros o somos nosotros importantes para ellas?
Desde luego el experimento narrativo me ha sorprendido gratamente, como ya lo hiciera el autor en Diario de un mal año. También, aunque en esto tengo algunas dudas sobre la veracidad de los detalles, todo es menos redondo de lo que parece en la vida de este famoso escritor que debe dar bastantes palos de ciego, malviviendo en el sentido no sólo material, sino más bien en el espiritual hasta que consigue una voz propia en la escritura; salir de la mediocridad de la vida de un ser corriente a través de la escritura, de la inteligencia, y usar esa escritura como vía de escape de sí mismo, de su propia y anodina vida.
lunes, 25 de julio de 2011
Aguirre el Magnífico
He terminado de leer hace unos días esta biografía novelada de Jesús Aguirre, difunto esposo de la actual duquesa de Alba, escrita por Manuel Vicent de una forma un tanto irregular. En ella, el autor aprovecha la ubicación histórica del personaje para aportar su particular punto de vista sobre los años del Franquismo y la Transición utilizando un lenguaje metafórico y sugerente, sobrevolando sobre los hechos históricos, sin ningún rigor, novelando o fabulando a partir de datos más o menos aceptados por los historiadores. Al mismo tiempo él, como narrador y protagonista se introduce en la historia de Jesús Aguirre como uno de sus amigos o más bien conocidos, a tenor de lo que cuenta. No tengo claro que la vida de este duque de Alba consorte mereciera una tal novelación o ese protagonismo lleno de lagunas y suposiciones dado que no parece que haya tenido acceso a algunas fuentes importantes en los años cruciales de la vida de este hombre cuando ya era duque consorte. No me ha gustado demasiado el libro, irregular y con un estilo muy personal de narración vicentiana que suele gustarme, pero que en este caso me ha parecido inconexo, falto de ritmo y de trasunto. Sí que existen pinceladas fantásticas sobre alguno de los personajes presentes en la transición y en la propia vida del autor. En algunos momentos más parecía una autobiografía que la biografía del personaje escogido para titular el ensayo-novela-biografía titulada con demasiada pompa Aguirre el Magnífico.En definitiva, libro para mí fallido, más por el asunto que trata que por la forma de escribir del autor, siempre (está sí) magnífica.
martes, 7 de junio de 2011
Factores humanos
No dejan de sorprenderme continuamente las relaciones humanas, casi siempre demasiado débiles, expuestas a dimes y diretes, nunca iguales tras la presencia de un observador. En reuniones en las que hay mucha gente, uno tiende siempre a buscar caras conocidas a asegurar contactos mínimos para mantener una posición física y psíquica en el conjunto. En realidad apenas nada podemos hacer frente a multitud de generaciones que se han comportado en público de determinada manera, mostrando siempre un perfil "bueno", intentando hacerse un hueco social. Cada cual cultiva su pose, una especie de burbuja personal indefinible ensayada durante largo tiempo, en cierto modo la imagen que uno quiere dar de sí mismo, una imagen tan conocida que uno a veces se cree que es así en realidad. Esa imagen es falsa en la mayoría de los casos, y en muchos de ellos se desmonta con una facilidad pasmosa tras la más leve conversación o la situación mínima de estrés a la que el sujeto se ve sometido. Y cuando uno se da cuenta de que todo es una impostura sin apenas cimientos, que de un día para otro toda esa parafernalia puede derrumbarse, entonces llega la depresión, la falta de autoestima, la visita al psiquiatra, y otra vez a empezar a construir todo sin asumir defectos o errores o insuficiencias. Todo tiene que ser perfecto de cara a los demás para que uno mismo pueda creérselo.
jueves, 2 de junio de 2011
La viuda embarazada
Hace unos días he terminado de leer este libro de Martín Amis; una historia que se desarrolla en los años 70 del siglo XX y que termina por llegar casi hasta la actualidad, con un estilo narrativo que exige un esfuerzo grande de comprensión por parte del lector. Me parece un libro de una calidad alta, con un lenguaje cuidado, trabajado, muy preciso, donde los temas abordados son absolutamente interesantes, a veces sorpresivos, y la trama está llena de giros inesperados. La verdad es que me da mucha envidia la potencia narrativa de Amis, el trabajo que hay detrás de cada página que ha escrito, las genialidades que va desarrollando, el desarrollo psicológico de los personajes que crea... En fin, una novela diferente, de una calidad inestimable, no recomendable para cualquiera...
miércoles, 27 de abril de 2011
Equilibrio
A veces lo que nos sustenta vitalmente es muy frágil y parece que va a romperse; pensamos sin embargo que eso no pasará nunca, que los tránsitos son difíciles, que tiene que acontecer algo inusual y por supuesto reconocible para que dejemos de existir. Sin embargo, cada poco tiempo observamos que eso no es así, que hay mucha gente que deja de respirar sin darse cuenta, sin saber nada, sin darle tiempo a nada, quizás porque no estaban atentos a los avisos o porque no querían escucharlos, o porque en realidad no estaban en condiciones de razonar o de seguir la lógica de esos avisos. Todo esto hace que reflexionemos y nos angustiemos por la zozobra que produce en nosotros una muerte cercana, siempre inesperada, siempre inoportuna. Lo cuál provoca aún más el desequilibrio, la falta de claridad de las ideas, el desorden en las rutinas, pero sobre todo afecta al estado de ánimo, a la energía que eres capaz de extraer de ti mismo. Todos los fines se vuelven difusos, poco importantes en sí mismos, todas las alegrías son replanteadas y la vida deja de funcionar como un todo para convertirse en una suma de actos, la mayoría dolorosos o poco placenteros. Sin embargo, el descanso, la aparición de alguna sorpresa agradable, la presencia de compañías deseadas puede volver a equilibrar nuestra percepción vital y a conjurar el potencial peligro de deriva que avistábamos.
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